El tomate, tu mejor aliado para lucir una piel joven.

0



¿Te gusta lucir una piel siempre joven, tersa y bronceada? Pues te interesa saber que la radiación ultravioleta de los rayos solares es el factor que más influye en el envejecimiento de la piel. Ya sabes, arrugas y manchas que pueden echarnos unos cuantos años demás encima además de perjudicarnos directamente a las capas más superficiales de nuestra piel. Por eso hoy, desde nuestro blog, te descubrimos un aliado invencible para luchar contra los efectos malignos de los rayos ultravioleta: el tomate.




La sustancia que hace tan especial al tomate es el licopeno: un pigmento vegetal que aporta ese color rojo tan característico y que el cuerpo humano no sintetiza naturalmente, por lo que debe consumirse a través de la alimentación. El licopeno, actúa del mismo modo que las cremas e incluso mejor y de forma totalmente saludable al bloquear el 97% de las radiaciones como si de una crema de factor de protección solar 30 se tratara.

Además, el consumo de tomate presenta en nuestro organismo, mayores niveles de procolágeno, una sustancia que sostiene las células de nuestros órganos y ayuda a mantener nuestra piel bonita, firme y saludable.

Mejor cocinado y combinado con aceite de oliva      

Los tomates crudos contienen licopeno en abundancia, como la sandía, la papaya o el pomelo rosa. Pero resulta mucho mejor cocinar los tomates con un poco de aceite de oliva virgen extra: aumenta considerablemente la cantidad de licopeno disponible. ¿Pero por qué ocurre esto?
  •  Al cocinar los tomates se descomponen las paredes celulares y se libera el licopeno.
  •  El licopeno es liposoluble (se disuelve en grasa) y no hidrosoluble (se disuelve en agua).


Beneficios del tomate

Los tomates maduros son ricos en potasio y vitamina C, contienen proteína, almidón, ácidos orgánicos, fibra, minerales (potasio, calcio, sodio, magnesio, hierro, azufre, fósforo, etc.) Así como carotenoides – caroteno, licopeno, como ya indicamos, vitamina B, niacina y ácido fólico.

Licopeno es un poderoso antioxidante que reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares como también lo es el potasio contenido en los tomates. El licopeno se absorbe mejor en presencia de grasa, por lo que cuando prepares la ensalada de tomate no te olvides de aliñarla con aceite de oliva. Los tomates cocidos y los productos de tomate concentrados (pasta de tomate, salsa de tomate, ketchup de alta calidad, zumo de tomate) contienen más licopeno que los tomates crudos. 


Muchos estudios confirman que el tomate tiene muchas propiedades para evitar algunos tipos de cáncer. El efecto se consigue debido a las propiedades anti-inflamatorias y antioxidantes. De hecho, muchos tipos de cáncer desencadenan procesos oxidativos y enfermedades inflamatorias, y el uso del tomate reduce los procesos negativos en el cuerpo.

El efecto benigno más estudiado y demostrado del tomate es que combate el cáncer de próstata. Los estudios confirman que el consumo regular de tomates y sus productos derivados reduce significativamente el riesgo de cáncer de próstata en hombres.

Además de propiedades preventivas, los tomates también contienen una sustancia que puede matar las células cancerosas existentes. Esta sustancia es el alcaloide alfa-tomatina. La alfa-tomatina y el licopeno de los tomates tienen efectos beneficiosos en algunos tipos de cáncer de páncreas,  cáncer de mama y cáncer de pulmón.


Los tomates ayudan a regular el sistema nervioso debido a que son excelentes antidepresivos, ya que contienen serotonina, también llamada “hormona de la felicidad”. Los tomates son fuentes naturales de fitoncidas con propiedades antibacterianas y antiinflamatorias. Si quieres perder algo de peso, tu dieta definitivamente debe incluir tomates.

Por otra parte tenemos los tomates enlatados, que pasan por procesos de fermentación en los cuales se produce ácido láctico que tiene un efecto positivo sobre la microflora intestinal.

La piel de los tomates estimula el peristaltismo intestinal, lo que evita el estreñimiento.
Las semillas contenidas dentro del tomate tienen la capacidad de bajar el colesterol en sangre, lo cual es una excelente prevención de la trombosis.

Los tomates maduros contienen muchos más nutrientes y vitaminas, máxime las variedades rojas.

Los tomates frescos y el zumo de tomate también son útiles para la gastritis de acidez baja, debilidad y depresión, pérdida de memoria, anemia, colesterol elevado y el estreñimiento. El zumo de tomate también reduce la presión arterial. Los tomates regulan el metabolismo y la actividad del tracto gastrointestinal, fortalece los riñones y las gónadas. Los nutrientes que favorecen estas propiedades se encuentran en las cáscaras de las semillas del tomate, por lo que no deben ser eliminadas.

Puedes incluso aplicar puré (pulpa) de tomates rojos a las venas inflamadas (véndese durante la noche todos los días o cada dos días durante un mes).


Contraindicaciones del tomate:

Uno de los principales problemas es la alta alergenicidad de los tomates. Las personas que sufren de alergias alimentarias tienen que reducir el consumo de tomates al mínimo o excluirlos completamente de su dieta.

Debido a la gran cantidad de ácido oxálico, los tomates pueden afectar al balance agua-sal del cuerpo, por eso les están contraindicados a personas con enfermedades renales y enfermedades del sistema músculo-esquelético.

No se recomienda comer tomates en altas cantidades a personas con colelitiasis, porque los tomates tienen un efecto colerético pronunciado, lo cual puede ser peligroso sin supervisión médica.

Además el uso constante de los tomates puede favorecer el crecimiento de las piedras de origen oxalato o fosfato.

Los tomates enlatados, en salazón o marinados, debido al alto contenido en sal, también deben excluirse de la dieta de las personas con problemas cardiovasculares, incluyendo la hipertensión (presión arterial alta).

Rafa Benítez





Entradas que pueden interesarte

Sin comentarios